¿Cómo se hace un render fotorrealista?

El proceso de creación de un render comienza mucho antes de que se levante el edificio en tres dimensiones. Decimos esto porque, para poder desarrollar el diseño, es necesario disponer de todos los planos y la información completa del proyecto arquitectónico. Una vez recibidos todos esos datos, ya si se puede proceder con el primer paso para generar un render fotorrealista.

Paso 1: Modelado.

En este primer paso se traslada la información de los planos del edificio al software de modelado para dar forma volumétrica a la imagen. De esta forma, se obtiene una primera visión del proyecto en tres dimensiones. Para el arquitecto, esta primera imagen le sirve para corregir y resolver algunos errores que en dos dimensiones pueden pasar desapercibidos. Con el modelado finalizado es mucho más sencillo comprender las dimensiones y los espacios tanto del interior como del exterior del proyecto.

Paso 2: Texturizado.

Hasta aquí, la imagen que obtenemos es de un bloque sin color, simplemente la estructura del edificio. Para comenzar a dar un aspecto realista se añaden texturas que imiten la apariencia de todos los materiales que van a formar parte del proyecto real. Crear texturas que calquen la madera, el hormigón, el metal, etc. es un proceso que requiere de una precisión minuciosa y supone la superposición de numerosas capas.

Este paso es decisivo en el resultado final de la infografía, ya que el nivel de detalle conseguido en las diferentes texturas va a marcar la diferencia entre un render mediocre y uno que consiga parecer una foto de un espacio real. Para obtener esto último son necesarias dos cosas: una elección previa de todos los materiales que van a definir al proyecto y un diseñador profesional capaz de plasmar en una pantalla lo que verían nuestros ojos en la realidad.

Paso 3: Iluminación.

La iluminación es otro de los aspectos esenciales en la creación de un render fotorrealista. En los interiores hay que cuidar tanto los focos de luz artificial como los que proceden del exterior. Normalmente, cuando se encargan infografías de un proyecto, se diseñan imágenes diurnas y nocturnas y el resultado debe ser lo más fiel posible a la realidad.

Con las luces se pueden crear diferentes ambientes que transmitan ciertas emociones al espectador final, que al fin y al cabo es para quien va dirigida la imagen. En este punto es especialmente importante que el infografista tenga conocimientos de fotografía, composición y storytelling.

Paso 4: Renderizado.

El renderizado es un proceso que realiza el ordenador para procesar toda la información de los pasos anteriores y exportar la imagen fotorrealista que se ha diseñado. Este paso no requiere esfuerzo del personal, pero si que se necesita bastante tiempo, ya que el proceso de renderizado puede tardar hasta varias horas en completarse. Todo depende de la complejidad del render, es decir, cuantos más detalles de materiales, vegetación, estructuras, etc., más tardará en completarse el renderizado.

Es esencial tener en cuenta el tiempo de renderizado en el momento de establecer una fecha de entrega. Asimismo, es importante estar seguro de que todos los detalles de la infografía son correctos, ya que los posibles cambios que puedan surgir en el proyecto se deberás a hacer antes de esta fase; de lo contrario habrá que repetir el proceso de renderizado.

Paso 5: Postproducción.

Este es el último paso en la creación de un render fotorrealista. Se trata de mejorar aspectos visuales como el color, la exposición o el contraste. También se añaden nuevos detalles ambientales como personajes, condiciones climáticas… Por último, una vez completada la infografía 3D se añaden, si el cliente lo requiere, elementos corporativos como logotipos e información del proyecto.

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